¿Por qué nos sonrojamos?

Teorías sobre el rubor natural 

Vanesa RS /

A diferencia de las palabras, nuestro cuerpo no miente. Decía Darwin que el rubor es “la más peculiar y humana de las expresiones”. La usamos hasta en iconos de WhatsApps. El deseo de evitarlo solo aumenta la tendencia: los vasos sanguíneos que cubren la cara se dilatan de sangre y colorean el rostro. Hay quien hasta palidece (de la dilatación se pasa a la contracción). Pues de todas las partes del cuerpo es la cara la que más se mira, la que más expresa, la que más se ha adornado siempre en sociedad. ¿Por qué se ruboriza el ser humano? ¿Qué se sabía hace 140 años y ahora? ¿Y qué historia y significado social contiene el rojo en las mejillas, hasta el punto de condicionar aún hoy la forma en la que nos maquillamos las mujeres?

Las observaciones de Darwin 

Adaptación e inadaptación social. A día de hoy ambas teorías conviven pero todavía hay muchas lagunas científicas sobre el tema. Cuando el naturalista inglés escribió La expresión de las emociones en los animales y en el hombre (1872) se centró en la segunda: vergüenza, sensibilidad hacia el prójimo, introversión, consideración de la opinión de los demás… Las personas tímidas suele ruborizarse al convertirse en centro de atención indeseada, especialmente en presencia de personas extrañas. Decía Charles Darwin que las personas engreídas rara vez son tímidas, pues se valoran a sí mismas demasiado como para temer un desprecio. La timidez y la modestia muchas veces van de la mano, puesto que la modestia implica humildad, y a menudo juzgamos humildes a las personas que se complacen mucho y se ruborizan ante pequeños elogios, o se molestan por alabanzas que juzgan excesivas para la humilde condición que se atribuyen a sí mismas.

Argumentaba Darwin que los jóvenes se ruborizan con más facilidad que los adultos aunque no sucede lo mismo durante la infancia, cosa digna de tenerse en cuenta pues, como sabemos, los niños se ponen rojos de cólera desde edades muy tempranas. […] Este es uno de sus principales encantos, el que no tengan nada en cuenta lo que otros piensen de ellos. Hablamos de niños muy pequeños; una vez que toman conciencia de sí mismos en cambio se esconden tras las piernas de sus padres. “Entre los 15 meses de vida y los dos años puede comenzar a manifestarse el rubor” asegura el doctor Michael Lewis, profesor de pediatría y psiquiatría en la Universidad de New Brunswick, N.J. “Es entonces cuando comienzan a mirarse en el espejo y a usar palabras como “mío” y “yo” “. Otros aseguran que de los tres años en adelante. En cualquier caso, no es lo más común.

Darwin pensaba también que las mujeres son más sensibles a la opinión sobre su aspecto físico que los hombres (las consideraba además intelectualmente inferiores) aunque durante la juventud especialmente ambos sexos se ruborizan: A todos resulta claro que los jóvenes son muy sensibles a la opinión recíproca y se ruborizan incomparablemente más en presencia del sexo opuesto que ante el suyo propio. No es probable que una feliz pareja de enamorados que valore la admiración y el amor mutuos más que nada en el mundo se haya cortejado sin muchos sonrojos”.  

victorian courtiship
Imágenes de cortejo de la sociedad victoriana (1837-1901)

Esto se escribió en la Inglaterra del siglo XIX. Hablamos de una sociedad victoriana bastante rígida moral y sexualmente en la que los ingleses daban por hecho que las mujeres debían ruborizarse ante cualquier hecho escandaloso o cuando un caballero hacía en su presencia un comentario relacionado con el sexo. El rubor de la dama cobraba entonces un doble significado social: además de declarar su inocencia, demostraba también que estaba lo suficientemente informada acerca del sexo como para turbarse. Este doble mensaje fascinaba a la sociedad de entonces puesto que el acto de enrojecer rompía con los principios de orden y autocontrol que sustentaban las bases de dicha sociedad; aludía a sentimientos e impulsos irracionales, que quedaban al descubierto pese a la intención de ocultarse. De ahí que fuese considerado por los ingleses un gesto intrigante.

El rubor como respuesta adaptativa: empatía y honestidad

Teorías más recientes respaldan la idea de que el sonrojo facial cumple además una función comunicativa de actitud apaciguadora entre humanos. Que se emplea inconscientemente para romper con situaciones de tensión o amenaza entre seres de una misma especie. La perspectiva más evolucionista establece similitudes entre el sonrojo humano y las conductas de despliegue o exposición (display) que exhiben ciertos animales a la hora de “cortejar”, defender su territorio o evitar un ataque; es decir, la advertencia informativa que se dan entre ellos a través de señales corporales ( por ejemplo un carnívoro que enseña los dientes para disuadir a un competidor, en lugar de atacarlo directamente). En humanos, el rubor se emplearía de forma natural para evitar reacciones negativas frente a los demás.

Numerosos estudios vinculan el enrojecimiento de la cara con situaciones de culpa y arrepentimiento: así con la honestidad, la sinceridad y la trasmisión de confianza a la hora de comunicarnos. “Percibimos como más empático y digno de confianza a alguien que se pone colorado” explica Peter J. de Jong, profesor de psicología la Universidad de Groninga (Holanda), en su libro The Psychological Significance of the Blush (2012). “Y más atractivo”, añade, argumentando que este gesto simboliza una actitud conciliadora frente a los demás. De esta manera, las personas que se ruborizan tienden a ser juzgadas socialmente de una manera “más leve” que las que actúan con indiferencia o frialdad. “¿En cuál de estas personas confiarías?” es una de las preguntas empleadas en un estudio; y tras observar fotografías los encuestados se decidían casi siempre por aquellas con mejillas sonrosadas. Tiene sentido confiar en alguien que se sienta “mal” si es consciente de que ha metido la pata, miente o juega sucio en la vida, en el amor o en los negocios. Socialmente al parecer tampoco está mal visto que a una persona se le suban los colores por hacer el ridículo en determinadas situaciones: la gente prefiere lo “divertido” mientras sea compartido, frente a la seriedad individual.

El “efecto rojo” en el reino animal: vitalidad, sexo y peligro

No solo en humanos: hay investigaciones que sugieren que la reacción al color rojo parte de una base biológica animal puramente instintiva. Que va más allá de la asociación cultural simbólica que le damos nosotros, bien relacionada con el erotismo (rosas, labios, vestidos, barrios rojos…) o con la sensación de prohibición, violencia y peligro. En el mundo de los primates (y de algunas aves) se da igualmente este color facial en ambas situaciones: en contexto de apareamiento y en contexto de lucha. En el segundo caso como expresión de furia y amenaza; en el primero como indicador de dominancia sexual y fertilidad. Cuanto más roja sea la cara de un macaco macho, por ejemplo, más predisposición tendrá la hembra a aparearse con él. Y viceversa. Otras veces son ellas las que exponen este color en la zona genital y en el tórax para dar a entender que están en periodo de ovulación; como en el caso de babuinos y chimpancés. Sexo es sinónimo de vitalidad y buena salud: los monos uakaris (cuyo rojo en la cara es más llamativo de lo normal) por ejemplo palidecen por completo cuando el parásito de la malaria les infecta; al igual que los humanos perdemos a veces color al enfermar.

Macacos japoneses
Macacos japoneses en aguas termales / NATIONAL GEOGRAPHIC

Los hombres parece ser que asocian también de forma subconsciente el rojo en las mujeres con su disponibilidad sexual. El tono encendido facial podría recordarles al momento orgasmo. Perciben a aquellas que se visten y pintan de este color como más “receptivas”. Estudios basados en fotografías de portales de citas defienden que las que lucen llamativamente el rojo en sus perfiles podrían expresar abiertamente el deseo de relación sexual “próxima” o esporádica; a diferencia de aquellas que apuestan por un vínculo romántico, estable y duradero. Sobre historia y simbología del colorete, sexualidad y maquillaje habrá otro post.

Eritrofobia: reacción de cuerpo y mente

Se puede definir como auténtico temor a ponerse colorado. Las personas que la experimentan a menudo padecen trastorno de ansiedad social y para ellas el sonrojo incontrolado supone un trauma. Se ruborizan con frecuencia ante cualquier estímulo, lo cual acaba convirtiéndose en una vivencia psíquica perturbadora que afecta a su modo de relacionarse en sociedad. En estos casos la reacción del sistema nervioso autónomo (encargado de regular funciones involuntarias de nuestro cuerpo como la frecuencia cardíaca, dilatación de  pupilas, sudoración, excitación sexual…etc.) es más intensa de lo normal y se produce una situación de alerta corporal. Se activan las denominadas “Situaciones E”: escape, estrés, ejercicio, emergencia.

dibujo blush
Ilustración de Ford Gilbert en The Where, The Why and the How: 75 Artists Illustrate Wondrous Mysteries of Science (2012)

Cuando se produce una situación de vergüenza intensa sucede normalmente que las personas experimentan una oleada interna de calor; esto se debe a que el aumento del flujo sanguíneo cutáneo (que provoca vasodilatación) irradia más calor en la zona de lo normal. Si los capilares acto seguido se contraen por lo contrario palidecemos. Y en estas situaciones se suele dar la intención de esconder “la cara”. Es decir, los ojos. Darwin lo describía así: Una persona avergonzada apenas puede sostener la mirada de los presentes y lo más probable es que baje los ojos o mire de soslayo. Como por lo general se produce en ese momento un fuerte deseo de evitar que se note la vergüenza, se lleva a cabo un intento inútil de mirar de frente a la persona que produce ese sentimiento y así el antagonismo entre estas tendencias opuestas desemboca en un movimiento inquieto de los ojos. 

La agitación cerebral en ciertos momentos de rubor intenso e incomodidad es tal que hay quien se queda “bloqueado” o con la “mente aturdida”: En este estado las personas pierden su presencia de ánimo y emiten comentarios en especial inapropiados. Una señora joven que se sonroja en exceso me ha contado que en esas situaciones ni siquiera sabe lo que está diciendo…

El rubor como experiencia límite: la risa  

Risa.png

Situaciones embarazosas, comentarios inadecuados, inconveniencias absurdas… la ruptura de las etiquetas en sociedad es otro motor que suscita rubor entre personas. Decía el sociólogo Rafael Echeverria en El observador y su mundo (2009) que cuando un rubor se manifiesta, experimenta nuestro cuerpo una sensación límite de nuestra forma particular de ser; en la que el alma se revela espontáneamente y queda al desnudo. Sería este el caso de la risa, de acuerdo con la teoría de este señor, menos científica, así como del llanto en su polo opuesto: No es extraño, por lo tanto, que muchas veces expresemos pudor frente a una risa que nos sorprende o a un llanto que se manifiesta, saltando por encima de nuestra capacidad de control. A menudo nos hace avergonzarnos. Pero para quienquiera conocernos en mayor profundidad se trata de dos fenómenos cargados de significación: en ellos nos mostramos de una manera que muchas veces quisiéramos esconder. Así, cuando una persona se ríe inconteniblemente sucede a menudo que se lleva las manos al a la cara, queriéndola ocultar. Por gesto irracional e imprudente. Si la agitación emocional es especialmente intensa la respiración además se altera, la voz se entrecorta, los músculos se contraen hasta hacer daño y de la risa se pasa al llanto.

FUENTES:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4334548/
http://noticias.med.uchile.cl/2008/diciembre/1396-cuando-sonrojarse-produce-dolor-.
http://estafeta-gabrielpulecio.blogspot.com/2011/01/charles-darwin-la-expresion-de-las_1077.html
https://www.wired.com/2014/10/red-effect-people-monkeys/
https://wikipedia.com
https://www.psychologytoday.com/us/blog/insight-therapy/201301/red-alert-science-discovers-the-color-sexual-attraction
https://www.medwave.cl/link.cgi/Medwave/Revisiones/RevisionTemas/6490.acthttp://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Femo0000131
https://abcnews.go.com/Health/MindMoodNews/story?id=7746920&page=1
htmlhttps://brocku.ca/MeadProject/Darwin/Darwin_1872_13.
http://www.bbc.com/future/story/20140310-why-blushing-may-be-good-for-you
https://books.google.es/books?id=lGr5BFakrucC&pg=PA7&lpg=PA7&dq=blush+childhood&source=bl&ots=dMRE2EeXJR&sig=6vl9NOv-S5RCP26fPsU-Ut64Ku8&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwjite22iZrdAhWGaFAKHfvKDhAQ6AEwDXoECAIQAQ#v=onepage&q=blush%20childhood&f=false
https://books.google.es/books?id=x07s6-yQWaEC&pg=PA77&lpg=PA77&dq=rubor++lenguaje&source=bl&ots=WudrxyXQpx&sig=UCjd_SSCOIkkBB42I6K40K0XndA&hl=de&sa=X&ei=wmiVVZfvGcLTUZ6otvAL&ved=0CCoQ6AEwAQ#v=onepage&q=rubor%20%20lenguaje&f=false
https://books.google.es/books?id=bUlACQAAQBAJ&pg=PA54&lpg=PA54&dq=conductas+de+despliegue+o+exposici%C3%B3n+animales&source=bl&ots=G5fREDpEej&sig=2R4ICCAOkLrRo22agrqOLcYA0Ks&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwj6zYaWyPncAhUCtRoKHdc7AlYQ6AEwCHoECAkQAQ#v=onepage&q=conductas%20de%20despliegue%20o%20exposici%C3%B3n%20animales&f=false
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